FACULTAD DE MEDICINA VETERINARIA Y ZOOTECNIA
MATERIA: ÉTICA Y PRÁCTICA PROFESIONAL
CATEDRÁTICO: DRA. MA. CARIDAD CONTRERAS XICOTENCATL
ALUMNA: VERÓNICA MARTÍNEZ MATEOS
ENSAYO DEL: MANUAL DEL CÓDIGO DE ÉTICA PARA INTERCESORES, ESPECIALIZADOS EN ÁREA EDUCATIVA
SECCION 001
01/06/11
La lectura “Manual del Código de Ética para Intercesores, Especializados en Área Educativa”; comienza dando algunas definiciones de ética elaboradas por estudiosos de la conducta humana; una de ellas según Fagothey (1991) establece que ética “es el conocimiento de lo que está bien y de lo que está mal en la conducta humana”, a mi punto de vista es una definición bastante abstracta, porque ¿acaso lo que esta bien para un individuo lo está para toda la sociedad? Probablemente lo esté para la mayoría, en algunos casos, pero no para todos los integrantes, por ejemplo, en temas tan controversiales como el aborto, o el matrimonio entre homosexuales y su derecho a adoptar, a la fecha no se ha podido homogeneizar la opinión pública.
Según Escobar (1992) “la ética nos ilustra acerca del porqué de la conducta moral y los problemas que estudia son aquellos que se suscitan todos los días, en la labor escolar o en la actividad profesional”. Esta es una definición más completa y concreta, que se podría emplear con menos tentativas a equivocarse, salvo con algunos complementos, como que no únicamente en actividades de la escuela o actividad profesional, sino en todo momento y lugar y para todos los miembros de una sociedad, que para el propósito del artículo (“área educativa”) la definición no necesitaría aumentarse en ese sentido.
Según Villarini 1994, “La ética de una profesión es un conjunto de normas, en términos de los cuales definimos como buenas o malas una práctica y relaciones profesionales. El bien se refiere aquí a que la profesión constituye una comunidad dirigida al logro de una cierta finalidad: la prestación de un servicio”. Señala además, que hay tres tipos de condiciones o mandatos éticos profesionales: (1) competencia - exige que la persona tenga los conocimientos, destrezas y actitudes para prestar un servicio. (2) servicio al cliente - la actividad profesional sólo es buena en el sentido moral si se pone al servicio del cliente. (3) solidaridad - las relaciones de respeto y colaboración que se establecen entre compañeros.”
Esta es sin duda una definición que se acerca aún más a las necesidades de la enunciación de ética a nivel profesional, y los mandatos éticos que expone son precisos al desarrollar una actividad profesional, ya que para ello, por más sencilla que sea, es necesario prepararse adecuadamente para prestar un servicio de calidad, y que cumpla con las necesidades de los consumidores, empezando por elegir nuestra profesión, tomando en cuenta nuestros gustos y preferencias, en pocas palabras “tener vocación” para desarrollar con cariño la actividad, que se verá reflejado en el desempeño, y al lado de compañeros que tienen los mismos gustos e intereses, con los que nos será más fácil establecer vínculos.
El artículo habla de los derechos y deberes de un empleado al cumplir con las normas que establece el código de ética de su empresa, y definitivamente es cierto que al cumplir con las obligaciones éticas se tendrá derecho a rechazar mandatos antiéticos, sin embargo en nuestra sociedad actual esto es casi nulo, ya que debido a la necesidad de trabajo, impulsada por una necesidad económica arrastrada por el grado de subdesarrollo de nuestro país, el individuo se ve tentado a incurrir en acciones inmorales, y en varias ocasiones es amenazado por sus superiores que al no cumplir con estos mandatos será despedido; y en casos más graves con acciones desquite hacia sus familias.
Los valores, tema tocado por la lectura, dependen de la educación, entorno social, medio ambiente, etc. que ha recibido y con el que ha tenido contacto el individuo, lógicamente si éste ha sido un medio de violencia, corrupción, abandono, problemas familiares, etc., etc., su comportamiento será agresivo, irrespetuoso, deshonesto y sin valores, salvo contadas excepciones, entonces ¿qué podremos esperar si la delincuencia, robos, secuestros, asesinatos, suicidios, divorcios; cada día van en aumento? Si los padres y educadores, así como nuestros dirigentes, representantes sociales y medios de comunicación se dejan llevar por una cultura sin valores, ¿cómo podemos esperar que las nuevas generaciones posean valores y actúen de forma ética?
Pero no todo es tan malo. Podemos comenzar por reflexionar en nuestra forma de actuar, en nuestro comportamiento, y en lugar de seguir actuando de forma tal que genere violencia y daño podemos comenzar a aportar actos honestos, respetuosos, responsables y justos para nuestra empobrecida sociedad, de la que somos parte y como parte tal nos repercute lo que suceda con ella, pensando en el beneficio del prójimo y no únicamente en el personal.
En nuestro caso, como estudiantes, miembros de una comunidad estudiantil, de una familia e integrantes de una sociedad, como futuros profesionistas, es necesario comenzar a adoptar acciones tales como el compañerismo, cooperación y trabajo en equipo, y si somos todos o la mayoría en actuar así el ambiente generado será de armonía y calidez humana.
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